July 23, 2017 – 16th Sunday of Ordinary Time, Year A

Readings: English / Español

English

Okay, we just heard Jesus talk a lot about the Kingdom of Heaven, but what is it, exactly? A few notes on the term:

First, it is generally interchangeable with the term “Kingdom of God” which is used in a few other Biblical books. Matthew preferred the term “Kingdom of Heaven” because the Jews did not like to use the name of God and would avoid even saying the word “God”. Luke, and others, are fine saying “Kingdom of God” because the Greek and Roman pagans to whom they were writing had no such compunction. But both mean the same thing.

Second, the word “kingdom” in English is translated as “reino” in Spanish and “regnum” in Latin, and all of these are translating the word “βασιλεια” from Greek. In every case, the root of the word is “king” and the word itself means little more than “the thing that belongs to the king”. Now we could think of this as a physical territory, as the English word has come to connote. But we could also think of this more properly not simply as something physical that the king owns, but as anything that the king controls. In this case, we could think of the phrase “the Kingdom of God” as being equivalent to “the reign of God”, that is, the place and time where and when God is in control.

So with this perspective in mind, the meaning of Jesus’ parables of the mustard seed and the leaven become clear: giving God just a little bit of control is going to result in exponential returns. And, my friends, nowhere is this more true than with your hearts. You only need to give a very little bit of yourself to the reign of God, you only need to allow God to have a very small part of you, for you to see a massive change in your life.

And how do you allow God to reign in your life and in your heart? Prayer. Prayer prayer prayer prayer prayer. Spending time with him in silence. Allowing him to speak to you and to lead you and to guide you. Prayer.

And, like we just said, a little bit goes a long way. Even five minutes a day. If you can do five minutes a day in prayer, it is like a mustard seed or a little bit of leaven: it will explode in ways that you do not know.

But a lot of us are afraid of prayer. We find it boring or intimidating or we think that we are bad at it and we give up. NO! Listen to Paul in our second reading: “The Spirit comes to the aid of our weakness; for we do not know how to pray as we ought, but the Spirit himself intercedes with inexpressible groanings.” What this means is that if you just show up, God will take care of the rest. All you have to do is show up, and sit in the presence of God, and the Spirit will pray for you. And that prayer, that little bit of prayer, will take you so far.

Yes, prayer can be hard. We often get distracted, we often get off track, but we are far too hard on ourselves for this. Jesus admits that the good and the bad have to coexist. When you pray, God will sow the good seed in your heart. And the devil, or your own subconscious, or your own sins, will bring in plenty of distractions. But God is still working! The wheat is still growing, even amongst the weeds! Let it grow. Trust that the Spirit is groaning on your behalf and that God will someday send his angels to remove the weeds from your prayer. All you have to do is show up, and God will take care of the harvest.

So what specifically are we to do?

Step one is to show up. Name a time. Five minutes. Ten minutes. Fifteen minutes if you are feeling especially confident. And then commit to that time every day, no matter what. Even if you miss a day, get back on the wagon immediately. God is doing so much work when you just show up.

Step two is to give God a little bit of control. Talk to him about what you are worried about. Talk to him about what you are joyful about. Just bring those things to him. And then, and this is the super important part, and then let him have control over those things. The line, the all-important, all-consuming line that Jesus gave us is “Thy will be done.” Some examples: “Lord, I am really worried about my cousin who is sick. Thy will be done.” “Lord, I am so excited about this new person I am dating. Thy will be done.” “Lord, I feel like my marriage has become stale. Thy will be done.” “Lord, I feel like you are calling me to do something, but I do not know what. Thy will be done.” We have to give up control of these things! And when we do, our little seed of “letting go and letting God” will blossom into amazing fruits, fruits like peace and happiness and joy and love.

Finally, step three is to do it again and again and again. This is the Christian life. Praying, uniting ourselves to God, growing in holiness, this is what it looks like. It looks like showing up and trying to hand over our worries and our joys to God to do with as he wills.

Thy Kingdom come, Lord. Thy will be done.

 

Español

Acabamos de escuchar a Jesús hablar mucho sobre el Reino de los Cielos, per ¿qué es exactamente? Algunas notas sobre esta expresión:

En primero lugar, es generalmente intercambiable con la expresión “Reino de Dios” que se utiliza en algunos otros libros bíblicos. Mateo prefirió la expresión “Reino de los Cielos” porque a los judíos no les gustaba usar el nombre de Dios y evitarían decir la palabra “Dios”. Pero Lucas y otros usaron “Reino de Dios” porque los paganos griegos y romanos a los que estaban escribiendo no tenían tal compunción. Ambos significan lo mismo.

En segundo lugar, la palabra “reino” en español se traduce como “kingdom” en inglés y “regnum” en latín, y todos están traduciendo la palabra “βασιλεια” del griego. En todos los casos, la raíz de la palabra es “rey” y la palabra de por sí significa poco más que “lo que pertenece al rey.” Ahora podríamos pensar en esto como un territorio físico, como la palabra ha llegado a connotar. Pero también podríamos pensar en esto más apropiadamente no simplemente como algo físico que el rey posee, sino como algo que el rey controla. En esta caso, se podría pensar en la expresión “el Reino de Dios” como equivalente a “el reinado de Dios,” es decir, el lugar y el momento donde y cuando Dios está en control.

Por lo tanto, con esta perspectiva en mente, el significado de las parábolas de Jesús sobre la semilla de mostaza y la levadura se vuelven claros: darle a Dios un poco de control dará resultados exponenciales. Y, amigos míos, en ninguna parte esto es más cierto que con sus corazones. Sólo necesitan darse un poco de ustedes mismos al reino de Dios, solo necesitan permitir que Dios tenga una parte muy pequeña de ustedes, para que puedan ver un cambio masivo en su vida.

¿Y cómo permitimos que Dios reine en nuestras vidas? Oración. Oración oración oración oración oración. Pasar tiempo con Jesús en silencio. Permitiéndole hablarnos, dirigirnos, guiarnos. Oración.

Y, como acabamos de decir, un poco va una larga distancia. Incluso cinco minutos al día. Sí ustedes pueden hacer cinco minutos al día en oración, es como una semilla de mostaza o un poco de levadura: estallará de maneras que ustedes no saben.

Pero muchos de nosotros tenemos miedo a la oración. Lo encontramos aburrido o intimidante o pensamos que somos malos y nos rendimos. ¡NO! Escuchen a Pablo en nuestra segunda lectura: “El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.” Lo que esto significa es que si simplemente nos presentamos, Dios se encargará del resto. Todo lo que tenemos que hacer es presentarnos y sentarnos en presencia de Dios, y el Espíritu orará por nosotros. Y esa oración, ese poco de oración, nos llevará hasta aquí.

Sí, la oración puede ser difícil. A menudo nos distraemos, a menudo nos salimos de la pista, pero somos demasiado duros en nosotros mismos para esto. Jesús admite que los buenos y los malos tienen que coexistir. Cuando oremos, Dios sembrará la buena semilla en nuestros corazones. Y el diablo, o nuestro proprio subconsciente, o nuestros propios pecados, traerán muchas distracciones. ¡Pero Dios todavía está trabajando! El trigo sigue creciendo, incluso entra la cizaña. Déjalo crecer. Confíe en que el Espíritu está gimiendo en su favor y que Dios enviará algún día sus ángeles para quitar la cizaña de su oración. Todo lo que tienes que hacer es presentarse, y Dios se encargará de la cosecha.

Entonces, ¿qué específicamente debemos hacer?

El primer paso es presentarte. Nombra una hora. Cinco minutos. Diez minutos. Quine minutos si te sientes especialmente seguro. Y luego te compromete a esa hora cada día, cada día, cada día. Incluso si te pierdes un día, vuelve a la carreta inmediatamente. Dios está haciendo tanto trabajo cuando simplemente te presentas.

El segundo paso es darle a Dios un poco de control. Hable con él sobre lo que le preocupa. Hable con él acera de lo que está gozando. Sólo trae esas cosas a él. Y entonces, y esta es la parte súper importante, y entonces permítase a Dios tener control sobre esas cosas. La frase tan importante que Jesús nos dio es “Hágase tu voluntad.” Algunos ejemplos: “Señor, estoy realmente preocupado por mi prima enferma. Pero hágase tu voluntad.” “Señor, estoy tan entusiasmado con esta nuevo novio. Pero hágase tu voluntad.” “Señor, siento que mi matrimonio se ha vuelto rancio. Pero hágase tu voluntad.” “Señor, siento que me estás llamando a hacer algo, pero no sé qué. Hágase tu voluntad.” ¡Tenemos que dejar el control de estas cosas! Y cuando lo hagamos, nuestra pequeña semilla de ofreciendo florecerá en frutos asombrosos, frutas como la paz y la felicidad, y la alegría y el amor.

Finalmente, el paso tres es hacerlo una y otra vez. Esta es la vida cristiana. Orando, uniéndonos a Dios, creciendo en santidad, esto es lo que parece. Parece como apareciendo y tratando nuestras preocupaciones y nuestras alegrías a Dios para que haga lo que quiera.

Venga tu Reino, Señor. Hágase tu voluntad.

Join the Discussion

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s